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Potencia contratada: cómo bajarla de forma segura y ahorrar

9 min lectura

Guía práctica para reducir la potencia eléctrica contratada sin riesgo de que salte el ICP. Incluye cuándo es seguro bajarla, riesgos reales y casos típicos.

La potencia contratada es uno de los mayores costes fijos de tu factura de la luz, y una de las áreas con mayor potencial de ahorro si está mal configurada. Muchas personas mantienen potencia contratada excesiva durante años sin saberlo, pagando cada mes por capacidad que no utilizan.

En esta guía te explicamos cómo identificar si puedes reducir tu potencia, cómo hacerlo de forma segura, y cuándo no es recomendable.

¿Qué es la potencia contratada exactamente?

La potencia contratada (medida en kilovatios, kW) es la cantidad máxima de energía eléctrica que puedes usar simultáneamente en tu vivienda o negocio. Es como el tamaño de la "tubería" por la que puede pasar la electricidad.

Es un coste fijo que pagas cada mes, independientemente de cuánto consumas realmente. Si tienes 5,5 kW contratados pero solo usas 3 kW, sigues pagando por esos 5,5 kW completos.

La clave: Debes tener la mínima potencia necesaria para cubrir tu uso simultáneo máximo, pero no más. Cada kW extra que contratas te cuesta aproximadamente 3-4€ al mes que pagas sin aprovechar.

Cómo saber si tienes potencia contratada excesiva

Señales evidentes

  • Nunca te ha saltado el ICP: Si en 2-3 años nunca se te ha cortado la luz por exceso de potencia, probablemente tienes margen para bajar.
  • Potencia muy alta para tu vivienda: En un piso normal de 80-100m², más de 5 kW suele ser excesivo. En pisos pequeños, más de 4,4 kW también.
  • Has reducido electrodomésticos: Si antes tenías aire acondicionado y ahora no, o has cambiado a electrodomésticos más eficientes, tu necesidad de potencia ha bajado.
  • Llevas años con la misma potencia: Si no la has revisado nunca y te mudaste hace tiempo, es probable que esté configurada de forma conservadora.

Test práctico rápido

Intenta usar varios electrodomésticos de alto consumo a la vez (horno, vitrocerámica, lavadora, secadora si la tienes). Si no salta el ICP incluso usando varios a la vez, y esto nunca te ha pasado, probablemente puedes reducir potencia.

Importante: Este test es orientativo. Para decisiones importantes, es mejor hacer un cálculo preciso.

Cómo calcular qué potencia necesitas realmente

El cálculo requiere sumar las potencias de los electrodomésticos que podrías usar simultáneamente y añadir un margen de seguridad.

Potencias típicas de electrodomésticos

  • Nevera: 0,2-0,3 kW (constante)
  • Horno: 2-3 kW (cuando está encendido)
  • Vitrocerámica: 1,5-2,5 kW por fuego (hasta 7-8 kW si usas todos a la vez)
  • Lavadora: 1,5-2,5 kW (en calentamiento de agua)
  • Secadora: 2-3 kW
  • Lavavajillas: 1,5-2 kW (en calentamiento)
  • Aire acondicionado: 1,5-3 kW por equipo
  • Calefacción eléctrica: Variable, puede ser mucho

Ejemplo de cálculo

Imagina que en un momento dado podrías tener:

  • Nevera funcionando: 0,3 kW
  • Horno encendido: 2,5 kW
  • Vitrocerámica (2 fuegos): 4 kW
  • Lavadora (calentando): 2 kW
  • Iluminación y otros: 0,5 kW

Total: 9,3 kW. Con un margen de seguridad del 20%, necesitarías unos 11 kW.

Pero esto es un caso extremo. En la práctica, es raro usar horno y vitrocerámica a máxima potencia simultáneamente. Por eso el cálculo real debe considerar tus hábitos específicos.

Problema: Este cálculo es complejo y puede variar según hábitos reales. Por eso muchas personas prefieren un análisis profesional que tenga en cuenta su uso específico.

Riesgos reales de bajar potencia

El riesgo principal: que salte el ICP constantemente

Si bajas más potencia de la que realmente necesitas, el ICP (Interruptor de Control de Potencia) saltará cada vez que intentes usar más energía de la contratada. Esto significa que se te cortará la luz cuando uses varios electrodomésticos a la vez.

Es muy molesto porque tendrás que ir al cuadro eléctrico a volver a activar el ICP, y esto puede pasar varias veces al día si has calculado mal.

Otros riesgos menores

  • Limitar futuras necesidades: Si planeas instalar equipos de alto consumo (aire acondicionado, cocina de inducción), tendrás que subir la potencia después.
  • Coste de cambios: Aunque puedes subir la potencia después, puede haber costes y trámites.
  • Incomodidad temporal: Si bajas demasiado, tendrás que modificar hábitos o subirla de nuevo, con la incomodidad que supone.

Conclusión: Los riesgos son principalmente de comodidad y planificación, no de seguridad. Pero son suficientemente molestos como para que valga la pena calcular bien antes de bajar.

Cuándo NO es recomendable bajar potencia

  • Si te salta el ICP habitualmente: Es señal clara de que ya estás en el límite o por debajo.
  • Si planeas instalar equipos de alto consumo: Aire acondicionado nuevo, cocina de inducción, cargador de coche eléctrico. Mejor esperar o calcular incluyéndolos.
  • Si dependes mucho de calefacción eléctrica: En zonas muy frías, la calefacción puede necesitar mucha potencia simultánea.
  • Si no estás seguro de tus cálculos: Mejor un análisis profesional que arriesgarse a tener problemas.
  • En negocios con uso impredecible: En comercios o locales, el uso puede variar mucho según afluencia.

Diferencias entre hogar y negocio

En hogares

Los hábitos son más predecibles y estables. Es más fácil calcular la potencia necesaria porque los horarios y usos suelen ser regulares. Las tarifas domésticas (2.0A o 2.0DHA) permiten potencias desde 0,1 kW.

En negocios

El cálculo es más complejo porque:

  • El uso puede variar mucho según afluencia
  • Pueden encenderse muchos equipos simultáneamente de forma impredecible
  • Las tarifas son diferentes (3.0A, con potencias más altas)
  • Hay que considerar picos de demanda

En negocios es especialmente importante un análisis profesional que tenga en cuenta los patrones de uso reales y los picos de demanda.

Cómo bajar la potencia paso a paso

  1. Calcula qué potencia necesitas realmente: Suma electrodomésticos simultáneos más margen de seguridad, o pide un análisis profesional.
  2. Contacta con tu comercializadora: Llama o accede a tu área de cliente online para solicitar la reducción.
  3. Especifica la nueva potencia: Debes indicar exactamente cuántos kW quieres (puede ser en incrementos de 0,1 kW en tarifa 2.0).
  4. Espera la confirmación: El cambio puede tardar unos días en procesarse.
  5. Verifica el cambio: Comprueba en tu próxima factura que la potencia ha cambiado correctamente.

Importante: Algunas comercializadoras pueden tener costes por cambios. Pregunta antes de hacerlo. También puedes hacerlo online en muchas áreas de cliente.

¿Cuánto puedes ahorrar realmente?

Cada kW de potencia que reduces supone aproximadamente 3-4€ al mes de ahorro fijo. Esto significa:

  • Si bajas 1 kW: unos 36-48€ al año
  • Si bajas 1,1 kW (de 5,5 a 4,4 kW, reducción típica): unos 40-53€ al año
  • Si bajas 2 kW: unos 72-96€ al año

Es un ahorro fijo que se mantiene mes tras mes. No requiere cambiar hábitos ni hacer nada especial, simplemente pagas menos por capacidad que no necesitas.

En muchos casos, esta es la medida de ahorro más efectiva porque es inmediata, permanente, y no requiere esfuerzo adicional.

Casos típicos que vemos como asesores

Caso 1: Familia tipo con potencia excesiva

Familia de 3-4 personas en piso de 90m² con 5,5 kW contratados. Nunca les ha saltado el ICP en 3 años. Pueden reducir a 4,4 kW sin problemas, ahorrando unos 15-20€ al mes (180-240€ al año).

Caso 2: Piso pequeño con potencia demasiado alta

Persona sola en piso de 50m² con 4,4 kW. Solo tiene nevera, vitrocerámica básica, y electrodomésticos eficientes. Puede reducir a 3,3 kW, ahorrando unos 12-15€ al mes.

Caso 3: Negocio pequeño

Local comercial con uso moderado y 10 kW. Análisis muestra que el uso real rara vez supera 7-8 kW. Puede reducir a 8 kW con margen suficiente, ahorrando unos 24-32€ al mes.

En todos estos casos, el ahorro es inmediato y permanente, simplemente por ajustar la potencia a las necesidades reales.

Recomendación final

Reducir la potencia contratada puede ser una de las medidas de ahorro más efectivas y sencillas, pero solo si se hace correctamente. Un cálculo erróneo puede hacer que salte el ICP constantemente, lo cual es muy molesto.

Si no estás seguro de tus cálculos o quieres asegurarte de tomar la mejor decisión sin riesgo, un análisis profesional puede determinar con precisión qué potencia necesitas realmente según tu uso específico.

El objetivo es tener la potencia adecuada: suficiente para no tener problemas, pero no más de lo necesario para no pagar de más cada mes.

Preguntas frecuentes

¿Es seguro bajar la potencia contratada?
Sí, siempre que se haga correctamente. Debes calcular primero qué potencia realmente necesitas según tus electrodomésticos y hábitos. Si bajas demasiado, saltará el ICP constantemente. Si la calculas bien, es completamente seguro y te ahorrará dinero.
¿Cómo sé si tengo potencia contratada excesiva?
La señal más clara es que nunca o casi nunca te ha saltado el ICP (interruptor de control de potencia) en los últimos 2-3 años, incluso usando varios electrodomésticos a la vez. Si tienes más de 5 kW en un piso normal, también suele ser indicador de exceso. Un análisis profesional lo determina con precisión.
¿Cuánto puedo ahorrar bajando potencia?
Depende de cuánta potencia bajes. Cada kW de potencia que reduces supone aproximadamente 3-4€ al mes de ahorro fijo. Si puedes bajar de 5,5 kW a 4,4 kW (reducción típica), puedes ahorrar unos 15-20€ al mes, lo que son 180-240€ al año.
¿Qué pasa si bajo demasiado la potencia?
Si bajas más de lo que realmente necesitas, saltará el ICP (se cortará la luz) cuando uses varios electrodomésticos de alto consumo a la vez. Tendrás que ir al cuadro eléctrico y volver a subir el ICP, pero la luz se cortará cada vez que excedas la potencia. Por eso es importante calcular bien antes de bajar.
¿Cómo calculo qué potencia necesito realmente?
Debes sumar la potencia de los electrodomésticos que podrías usar simultáneamente (nevera, horno, lavadora, vitrocerámica, etc.) y añadir un margen de seguridad. Es una suma compleja que requiere conocer las potencias reales. Por eso muchas personas prefieren un análisis profesional que tenga en cuenta tu uso real.
¿Cuándo NO es recomendable bajar potencia?
No la bajes si te salta el ICP habitualmente, si estás pensando en instalar equipos de alto consumo (aire acondicionado, cocina de inducción, cargador de coche eléctrico), o si vives en un lugar muy frío y dependes mucho de la calefacción eléctrica. También es mejor no bajarla si no estás seguro de tus cálculos.
¿Hay diferencia entre hogar y negocio al bajar potencia?
Sí. En negocios hay que tener más cuidado porque el uso puede ser más impredecible (mayor afluencia, equipos que se encienden simultáneamente). En hogares es más fácil calcular porque los hábitos son más estables. Los negocios también suelen tener tarifas diferentes (3.0A en lugar de 2.0A).
¿Puedo subir la potencia después de bajarla?
Sí, puedes subirla cuando quieras, aunque algunos trámites pueden tardar unos días y pueden tener costes adicionales. La potencia se puede modificar tanto para subir como para bajar. Lo ideal es calcular bien la primera vez para evitar cambios constantes.
¿Qué es el ICP y por qué salta?
El ICP (Interruptor de Control de Potencia) es un dispositivo que corta el suministro cuando intentas usar más potencia de la que tienes contratada. Salta para proteger la instalación y la red eléctrica. Si salta con frecuencia, es señal de que necesitas más potencia. Si nunca salta, probablemente tienes potencia de sobra.
¿Necesito un técnico para bajar potencia?
No necesariamente para la gestión del cambio (puedes hacerlo llamando a tu comercializadora), pero sí es muy recomendable para calcular correctamente qué potencia necesitas. Un cálculo erróneo puede hacer que salte el ICP constantemente, lo cual es muy molesto.

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